Arnaud cayla XENE
descripcion conceptual

        Los desechos que pueblan las creaciones de Arnaud Cayla Xene constituyen un lenguaje alienante que difumina los límites de la autoría de sus creaciones. Un trozo de aluminio cartográfico, un yogurt aplastado bidimensional o una carta de impuestos arrugada son tantas maneras de contaminar la obra con lo ajeno. Este otro atolondrado, ignorante contaminador, es invitado, sin su consentimiento a poblar la obra con sus huellas antropocéntricas. Son preciosas alhajas encontradas por el bosque, el mar o simplemente por la calle.

        La bazofia puede tanto acumularse como dejar elipsis. ¿Estas ausencias acaso no son parte integrantes del proceso de creación de un collage? ¿Y qué ocurre con lo descartado, lo sobrante, la exuvia de la forma elegida? El desecho del deshecho reclama también su lugar en la obra y es a menudo acogido con afecto por su belleza.

        En cuanto a la arquitectura del collage, las rasgaduras de cinta de papel crepé color hueso o azul aislante aparecen de pleno derecho como elementos funcionales (para aguantar los componentes del collage) y a su vez estetizantes en las producciones de ACX. Estos elementos esenciales se combinan de manera rudimentaria y Brut: Nada es más estético que lo que no pretende serlo: Una chapuza para ocultar un cristal roto, una fachada fantasma recubierta de lona de polietileno negro o cualquier ajuste obrero- pragmático inaugura un gesto destacable de creación inspirador para el artista francés.

        Otra parte notable de la obra de ACX es la presencia del dibujo que se caracteriza por un va i ven entre un primitivismo precario y una volatilidad azarosa. El artista traza figuras y abstracciones de cuanto en cuanto con ojos cerrados, de manera a independizarse del juicio y dejarse sorprender por la sensación de perdida espacial de la mente ciega. Por consecuencia, Manchas y garabatos son tantos daños colaterales que se reproducen en las realizaciones del creador.

        En definitiva, Arnaud Cayla Xene produce obras que intrínseca o insidiosamente intentan establecer una comunicación esencial con su semejante humano, quizás con su parte más oscura, la parte que uno no quiere ver, el deshecho que el artista transforma en abono fértil para crear sus collages.